Somos Dependientes
Jesús enseñaba de una forma particular. No como los escribas.
Marcos 1:22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
De hecho una de las formas que tenía Jesús para enseñar era a través de parábolas. Lo que estudiaremos a continuación es la parábola de la Vid y qué mejor ejemplo que éstas parras para reflejar la dependencia con que debemos vivir la vida: una dependencia en Jesús. Estamos tan acostumbrados a tratar de valernos por nosotros mismos, que cada paso que damos en la vida, nos alejan de esa necesidad imperiosa, que debemos sentir: “vivir la vida con la supereminente grandeza del poder de Dios actuando en nosotros”
La Vid es Jesús. Para el pueblo de Dios la Vid, no era un arbusto extraño, de hecho hasta el día de hoy se siembra y cosechan sus frutos. Así que el ejemplo de Jesús es más que permitente para enseñar ésta cosas.
Sobre el Blog….Una nueva etapa.
Hace ya mucho tiempo, un poco más de un año, que este Blog “MenteFija” no tiene contenido nuevo. Han pasado muchas cosas y hasta se me cruzó por la cabeza eliminar por completo este medio de comunicación. Pero a pesar de aquello, aún hay personas que visitan la página y eso me hace pensar que puede aún servir para apoyar a los cristianos en pelear la buena batalla de la fe.
Es cierto casi cierro el blog, y no solo el blog, de hecho perdí el rumbo… pero Dios que es rico en misericordia me da una nueva oportunidad. Así es la batalla de la fe, pero lo que Dios cambió en mí lo seguirá mejorando hasta el día del retorno de nuestro señor Jesucristo. Falta mucho camino por recorrer y al igual que las cabras que avanzan 2 pasos, pero retroceden 5, así somos los cristianos. A mi me toco retroceder, pero paso a paso comienzo una nueva etapa en mi vida: a la fe agrégale virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio, al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad afecto fraternal y al afecto fraternal amor (ágape)….
Me gustaría, de hecho es mi deseo de este año, entregar nuevo material y no solo el que confeccionamos en nuestro estudio bíblico en casa (que por cierto no ha parado), sino además incorporar estudios y enseñanzas de otros cristianos que están alrededor del mundo peleando en la primera línea. Un video por ahí, un libro por allá, una frase o versículo inspirador, algo que tenga virtud para poder pensar y aplicar en nuestra vida. Porque toda letra sino se aplica en nuestra vida, es letra muerta y no sirve de nada.
Esa es la invitación, cualquier comentario o sugerencia son muy bienvenidas y espero verlos pronto entregando material para nuestra edificación.
Muchas bendiciones!!!!
¿Cómo ser salvos?
Estas es una de las cuestiones fundamentales del cristiano hoy en día. Vamos a la carta del apóstol pablo a los romanos para comenzar a dilucidar la respuesta.
Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Romanos 10:10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Esta declaración tiene dos partes. Por una confesar con nuestra boca. La palabra confesar utilizada en griego es jomologuéo (G3670) que significa “asentir, reconocer, prometer, declarar, estar de acuerdo” Tiene la connotación de “una responsable declaración pública por la cual se establece una relación legal mediante un contrato.” Con nuestras palabras aceptamos el “contrato”, dado que fuimos comprados por Dios.
1 Corintios 6:19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;
1 Corintios 6:20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
1 Pedro 1:18 Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata,
1 Pedro 1:19 sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.
Efectivamente Jesucristo pagó, con su sangre, por nuestros pecados. Así que si confesamos que Jesús es el señor, estamos declarando, asintiendo, estamos de acuerdo, con dicho contrato y declaramos públicamente la nueva relación legal que tenemos.
Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
Efesios 2:3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Como se ha dicho, nuestra salvación tiene dos partes. Hemos visto la primera, confesar con nuestra boca, ahora analizaremos la segunda “creyeres en tu corazón”.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece
1 Timoteo 4:7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;
1 Timoteo 4:8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
La palabra piedad es muy interesante, es la griega eusebeia, que se caracteriza por una actitud en pos de Dios, hacer aquello que le es agradable a él. Podemos decir que es “Devoción a Dios”. Los griegos la reconocen como la más grande de las virtudes. Significa el Respeto a Dios, pero un respeto activo realizando aquello que Dios le agrada. Además se expresa en relación a la lealtad que uno debe tener a Dios.
Esta palabra no es común en la escritura y siempre cuando aparece es para referirse a: una actitud justa hacia Dios, la actitud de temor (respeto), reverencia, adoración y obediencia.
En la carta a Timoteo, Pablo exhorta a ejercitarnos, es decir: entrenarnos a nosotros mismos en la piedad, en esta relación verdadera que debemos tener frente a Dios.
¿Por qué debemos entrenarnos en la piedad?
Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
Efesios 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
Efesios 4:14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
Efesios 4:15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
Efesios 4:16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Efesios 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
Efesios 4:18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
Efesios 4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
Efesios 4:20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
Efesios 4:21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
Efesios 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Efesios 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Efesios 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
Efesios 4:27 ni deis lugar al diablo.
Efesios 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Efesios 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Efesios 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
Efesios 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Es muy necesario por tanto ejercitarnos en esta relación (piedad) personal con Dios. Es la única manera de comenzar a despojarnos del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos. Debemos perfeccionarnos en nuestro conocimiento de Dios, para no ser como niños que nos lleven de un lugar a otro por cualquier doctrina; debemos crecer y no tener el entendimiento entenebrecido, despojándonos del viejo hombre y vestíos del nuevo.
Pero en este ejercicio debemos superar obstáculos. Algunos son por nuestra propia naturaleza, nuestras creencias y el cómo somos, pero otros son por efectos de nuestro entorno. En la medida que avancemos, nuestros músculos espirituales serán ejercitados y comenzaremos a vivir la vida que Dios nos tiene prometida. Veamos algunos ejemplos:

